Correbous, toros embolados y ensogados

 



El PACMA (Partido Antitaurino Contra el Maltrato Animal) está en lucha permanente contra los correbous, toros embolados y ensogados. Se han formulado 60 denuncias contra los organizadores.

Los equipos del PACMA infiltrados en la zona del Bajo Ebro han  documentado las atrocidades que se cometen contra los toros en los festejos populares de esta comarca que limita con el mundo civilizado. La lista es interminable. No se respeta el Manual de Buenas Prácticas, que es una convención entre la Generalitat de Cataluña y los organizadores de los correbous, que pretendía hacerlos menos crueles. Con total impunidad se adoctrina a los niños menores de 14 años por parte de sus padres y mayores. Los toros mantienen el fuego encendido en los cuernos más tiempo del prescrito en el Manuel de Buenas Prácticas. Los asistentes no muestran ni la más mínima compasión hacia los toros fatigados, extenuados, asustados, heridos, espantados, estresados, que son obligados a correr hasta su final incierto. ¿Qué diferencia hay con la falta de compasión hacia las mujeres que son muertas, apuñaladas reiteradamente, atropelladas, aplastadas con violencia atroz por hombres sin entrañas?. ¿No es la misma violencia? ¿O hay clases de violencia?. ¿Violencia buena y violencia mala?.

Los correbous se multiplican. Los lugareños conscientes que están viviendo los estertores de sus orgías de sangre y violencia, sangre y violencia que para determinados psiquiatras están asociadas a la excitación sexual, multiplican el número, la duración y los lugares donde se practican los correbous. Todo ello, ante el beneplácito bobalicón de las Autoridades. ¿Acaso éstas sólo sirven para exaccionar los impuestos con los que pagan sus suculentos salarios?.

Los asistentes a los correbous golpean a los toros con todo lo que les viene a mano, cegándoles con pistolas de rayos láser y echándoles arena a los ojos. Y mientras las Autoridades miran hacia otro lado, pensando cómo conservar su sillón obtenido con el voto de quienes descargan violencia gratuita sobre el toro. ¿Dónde está la decencia?. 

Ante este panorama de incivilización se alza el PACMA, que lucha y luchará para que se respeten los derechos de los animales torturados en los correbous.